La comunidad parroquial del Perpetuo Socorro ha regresado a Jerez con el corazón lleno de gratitud tras vivir un intenso fin de semana de fe, convivencia y comunión eclesial junto al Santo Padre, el Papa León.
Entre los peregrinos que participaron en este encuentro se encontraban numerosos fieles de nuestra parroquia, quienes compartieron una experiencia que permanecerá para siempre en su memoria y que supone un impulso renovado para seguir creciendo en la fe y en el compromiso cristiano.
Nuestro párroco y director espiritual ha querido compartir con toda la comunidad la alegría de estos días vividos junto al Sucesor de Pedro, destacando especialmente algunas de las palabras pronunciadas por el Santo Padre durante la celebración eucarística.
«Jesús camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana. Él es el Dios cercano que camina con su pueblo, el Señor de la historia, consuelo de los débiles, luz para las familias, esperanza para los enfermos, paz para quien sufre».
Un mensaje que resonó con especial fuerza entre los peregrinos de nuestra parroquia y que evocó de manera significativa el lema que nos acompaña este curso: “Habitados por Ti”. Una invitación a descubrir la presencia de Cristo en medio de nuestra vida diaria, en nuestras familias, en nuestros barrios y en cada realidad que forma parte de nuestro camino.
Igualmente, el Santo Padre dirigió unas palabras que cobran una especial relevancia para nuestra tierra y para la vivencia de nuestra religiosidad popular:
«Que la religiosidad sea una escuela que nos enseñe a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano».
Estas palabras constituyen una llamada a vivir una fe auténtica, capaz de traducirse en servicio, fraternidad y cercanía hacia quienes más lo necesitan, haciendo de nuestras comunidades verdaderos espacios de encuentro con Dios y con los hermanos.
Damos gracias al Señor por todo lo escuchado, compartido y celebrado durante estos días y pedimos que los frutos de esta peregrinación continúen enriqueciendo la vida de nuestra parroquia y de toda la familia cristiana del Perpetuo Socorro.
Que María Santísima nos ayude a seguir caminando juntos, habitados por Cristo y comprometidos con el Evangelio en nuestra realidad cotidiana.




